sábado, 22 de mayo de 2010

Cambio de actitud


Ayer estuve tan metida en la culpa, el arrepentimiento... un infierno del que parece no se puede salir. Por los actos cometidos, por no poderse perdonar a uno mismo.

Tanto fue así, que la salvación me llegó en forma de un pensamiento diferente: Si no puedo hacer nada con estos lamentos y desgracias interiores, entonces dejaré de estar en ellos y saldré afuera, iré a ayudar a los otros que lo están necesitando. No se saca nada de dar vueltas preocupándose, aguantando, sacrificando, al contrario, es mejor hablar en su momento, bien y con una buena intención. Nada de juegos, nada de tira y afloja con los demás. Solo centrarme en mí y dirigirme a ellos.

Con esta nueva visión, el día de hoy se ha presentado espléndido, lleno, y con los problemas normales de cada momento. El amor ha estado ahí presente, la conexión entre todos nosotros ha sido un hecho, y yo me siento aligerada de una pesada carga interna.

Ojalá siga en la dinámica de esta comprensión. Porque es la única salida. Debo recordarlo por siempre.

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