domingo, 30 de mayo de 2010

Dando infinitas vueltas



Mi cabeza se debate ante posibles y difíciles opciones. Todas con riesgos, con pros y contras, con luchas internas...

Al final me quedo exhausta e intento hacer que todo va bien, que mejor no decidir ni actuar, que mejor no decir, porque el castillo de naipes se puede venir abajo con una sola ficha, y porque no estoy sola. Tengo la enorme responsabilidad de arrastar a los demás a una vida que quizá no quieran.

Mi problema está en esta interacción. Entre mis deseos y los de los que me rodean. Despedirme no sería buena solución ni siquiera para mí. Sin embargo debo velar por mi salud y mi bienestar, tengo una sola vida y quisiera vivirla con tranquilidad y dentro de lo justo. Por ahora parece que me está vedado.

martes, 25 de mayo de 2010

Más que palabras




La madre dijo, habló de tantas cosas, entre silencios, suspiros y frases que daban directo al corazón. No es que quisiera herirla. Era tan solo que así le habían enseñado a amar en sus tiempos: de forma fatalmente realista, donde siempre imperaba la carencia y no el potencial.

La hija, con miles de dudas, facilmente manejada por las palabras, por el tono; educada en este paraiso sufriente, resistía o callaba, retorciéndose por dentro, quedando sin energía. Era tan difícil salir del victimismo inútil, tan fácil hundirse en medio de la maraña de frases.

Tomó aire y dio una versión más alegre de lo que estaba aconteciendo, mientras los ojos de su madre se fijaban, se clavaban a los suyos, buscando tal vez algún error, algún engaño.

Los ojos hablaban por sí mismos. No era necesario ningún gesto. La hija sabía que no la había creido en absoluto.

sábado, 22 de mayo de 2010

Cambio de actitud


Ayer estuve tan metida en la culpa, el arrepentimiento... un infierno del que parece no se puede salir. Por los actos cometidos, por no poderse perdonar a uno mismo.

Tanto fue así, que la salvación me llegó en forma de un pensamiento diferente: Si no puedo hacer nada con estos lamentos y desgracias interiores, entonces dejaré de estar en ellos y saldré afuera, iré a ayudar a los otros que lo están necesitando. No se saca nada de dar vueltas preocupándose, aguantando, sacrificando, al contrario, es mejor hablar en su momento, bien y con una buena intención. Nada de juegos, nada de tira y afloja con los demás. Solo centrarme en mí y dirigirme a ellos.

Con esta nueva visión, el día de hoy se ha presentado espléndido, lleno, y con los problemas normales de cada momento. El amor ha estado ahí presente, la conexión entre todos nosotros ha sido un hecho, y yo me siento aligerada de una pesada carga interna.

Ojalá siga en la dinámica de esta comprensión. Porque es la única salida. Debo recordarlo por siempre.

viernes, 14 de mayo de 2010


Mañana comenzamos una etapa juntos. Nos vamos lejos de casa a ver si se soluciona algo. Puede ser definitivo o puede que todo quede igual.

En el corazón tengo la amargura, pero también un gran aprendizaje.

No obstante me mantengo en pie, y cuánto me cuesta. Me sostienen manos perfectamente visibles, manos que me contienen, que solo pueden hacer eso. La impotencia lo llena todo.

¿Tomar otra visión, otra actitud ante el problema? Seguramente se puede hacer, pero tantas veces fui de una emoción a otra que estoy completamente cansada.

jueves, 13 de mayo de 2010

La gran montaña


Vuelvo del terapéuta con la sensación de que estoy ante un buen problema, grave problema.
Me ha dicho que no me puede ayudar. Yo le dije, bueno, al menos ayúdame a no caer ante todos estos acontecimientos.

Parece ser que tengo que trabajar, "tramitar", esa es la palabra que ha utilizado. Ayudar a alguien, no dejarlo en la estacada. No es un problema mío. Es el problema de la otra persona, pero soy yo la que debo actuar, porque si no lo hago, la situación va a alargarse indefinidamente.

Qué pena, me digo, que todo esto haya salido así, haya tenido que resultar así. Por si no tuviera poco, ahí tengo más. No sé hasta dónde me llegarán las fuerzas para resolver todo esto. Por ahora pago para al menos desahogarme, contenerme, y no estallar en un ataque de cansancio y frustración.

Decepcionada de qué? de mi misma? Imposible. Estoy haciendo ya todo lo habido y por haber.
Solo quisiera ser tan irresponsable como para salir corriendo.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Algo profundo y delicado


Ninguno de los dos está contento, y sin embargo, las dudas se han reducido considerablemente, lo que, sin duda, conlleva a una tensión menor.

En cualquier momento nos sentiremos bien o reiremos, pero ya no será como era antes, cuando la confianza se estrechaba entre nosotros.

La pérdida de la confianza abarca todo en el día de hoy.

Cuando se duda de la intención del otro, más vale salir, porque algo increiblemente valioso se ha hecho trizas: el sentir al otro como a uno mismo, la confianza, la lealtad.

La unión po sobre todas las cosas.