
Mi cabeza se debate ante posibles y difíciles opciones. Todas con riesgos, con pros y contras, con luchas internas...
Al final me quedo exhausta e intento hacer que todo va bien, que mejor no decidir ni actuar, que mejor no decir, porque el castillo de naipes se puede venir abajo con una sola ficha, y porque no estoy sola. Tengo la enorme responsabilidad de arrastar a los demás a una vida que quizá no quieran.
Mi problema está en esta interacción. Entre mis deseos y los de los que me rodean. Despedirme no sería buena solución ni siquiera para mí. Sin embargo debo velar por mi salud y mi bienestar, tengo una sola vida y quisiera vivirla con tranquilidad y dentro de lo justo. Por ahora parece que me está vedado.




